Saltar al contenido

Árbol de Júpiter: características, cuidados y posibilidades

El árbol de Júpiter es una planta ornamental que ha ganado mucha popularidad. Original de China, comenzó su expansión al resto del mundo gracias a la belleza que le caracteriza. Del género Lagerstroemia desde 1759, en un principio servía solo para decorar los diferentes templos que había en buena parte del continente asiático para después, una vez que se vio su valor de cerca, convertirse en una de esas flores que gustan a personas de todos los estilos.

¿Cuáles son las características del árbol de Júpiter?

Conocido también como Lila de las Indias, Lila del Sur, Espumilla o Crespón, el árbol de Júpiter es una planta leñosa, caducifolia, con hojas de color verde bastante intenso y un brillo que deslumbra en los meses de verano. Dependiendo de la estación en la que estemos, éste puede cambiar su tonalidad y no parecer el que fue hace solo unos meses. Hacia el otoño su luz se vuelve tenue y la apariencia es dorada, rojiza o púrpura. Su tronco, que crece torcido, tiene la corteza lisa y el color bastante claro. En cuanto a la floración, podremos disfrutar de ciertos ramilletes solo en temporadas soleadas.

Con hasta ciento veinte años de vida -al menos en su China natal- su crecimiento es bastante lento y, a nivel aficionado, lo podemos cultivar como arbusto arbolito. Suele brotar en primavera, florece durante el verano, fructifica a finales de éste y deja caer sus hojas en otoño. De carácter rústico, estamos ante un árbol que disfruta mucho del sol pero que también aprovecha la humedad del suelo para nutrirse y seguir resurgiendo para otras temporadas.

Cuidados del árbol de Júpiter

Trasladado a Europa desde hace años, el árbol de Júpiter se ha convertido en el elemento perfecto para embellecer nuestro jardín y sentir que tenemos un trocito de «otros mundos» dentro de casa. Con muchas particularidades, la planta es agradecida a los cuidados y, sabiendo hacer las cosas bien, no vamos a tener ningún problema con su mantenimiento. En cualquier caso, como para todo, debemos atender a sus necesidades así como comprender qué nos dicen sus hojas:

Ubicación, luz y riego

Nuestro protagonista requiere de un espacio soleado en el que haya suelo fértil y esté bien drenado. De hoja caduca incluso en invierno, su corteza es robusta y tiene un tono rojizo que lo hace bastante estético para cualquier jardín casero. Bien agarrado a la tierra en la que lo plantamos, no necesita de mucho riego para sobrevivir. De hecho debemos tener en cuenta que para que le echemos agua su alrededor tiene que estar completamente seco o de lo contrario podríamos marchitarlo.

Enfermedades y plagas

La poca tolerancia que el árbol de Júpiter tiene a los suelos húmedos puede hacer que pille ciertos hongos con los que hay que tener mucho cuidado si no queremos echar a perder toda la planta. El oídio, que es uno de los más comunes, hace que todo el trabajo que hemos hecho con nuestro fruto desaparezca en solo un mes por lo que debemos poner un remedio rápido en caso de que le salga algo así. Echar fungicida por la zona afectada es la solución más eficaz aunque también existen remedios caseros que nos pueden ayudar.

Abono, poda y floración

La poda de esta planta se tiene que hacer en los meses de invierno. Despejar el árbol de aquellas ramas secas que dejó la estación anterior, es una tarea fundamental a la hora de «querer bien» lo que hemos cultivado. Gracias a este detalle, cuando llegue la primavera, veremos que las flores crecen con mucha más alegría y el tronco que se sentirá fuerte y con ganas de seguir un año más. Sus colores rosas, blancos, malvas o carmesí serán la envidia del vecindario y tú, una vez más, presumirás de capricho.

Árbol de Júpiter en maceta, ¿cuáles son las posibilidades?

Aunque lo más recomendable para el árbol de Júpiter es plantarlo en el suelo, en ocasiones la tierra, debido a las condiciones climatológicas del país, no ofrece las condiciones que necesita esta planta para crecer. Cultivarlo de esta forma requiere cierta precisión y conocimientos sobre el tema especialmente porque a la hora de estar en un espacio reducido vamos a limitar bastante su crecimiento. ¿Serás capaz de dar a sus flores los veranos que precisan?

Una maceta de barro sin pintar es el recipiente idóneo para plantar este árbol fuera del suelo. Como ya hemos advertido, su raíz no resiste el exceso de humedad y con esta conseguiremos que el drenaje se vaya hacia abajo así como también nos va a facilitar la evaporación. Todo esto, si tenemos en cuenta lo propicia que es la planta a coger hongos, nos beneficia desde el principio y ayudará con las complicaciones que se puedan dar en un futuro.

Por último, al plantar un árbol de Júpiter en maceta debemos tener en cuenta que necesitará al menos ocho horas de sol directo. Ya hemos dicho lo mucho que gusta del calor y la necesidad que tiene de éste así que si descartas el suelo es otro detalle a aplicar. Antes de entrar manos a la obra lo ideal es que busquemos un espacio en el que le dé la luz directa para ahorrarnos complicaciones que a la larga pueden perjudicarnos bastante. ¿Lo tienes? ¡Tu pequeño te lo agradecerá!

¿Cuál es el significado del árbol de Júpiter?

Descubierto en 1759, el árbol de Júpiter cuenta con una bonita historia tras de sí. Magnus von Lagerstroem, original de Göteborg y director de la compañía sueca de las Indias Orientales por aquel entonces, descubrió un pequeño arbusto que envió a su amigo Linneo, otra persona famosa dentro del negocio, para que lo identificase. Tras un largo viaje en barco la planta llega Suecia y, con el estudio previo que se hizo de ella, dio lugar a un nuevo género botánico.

Cultivada en China desde tiempos inmemoriales, Lythraceae, nombre científico con el que se conoce a la familia de este árbol, tiene su origen en el género Lythrum L. que en griego viene a decirnos «sangre coagulada». Su esplendor y la forma en la que luce cada una de las flores que salen de él ha hecho que sea un regalo preciado para las personas que quieres. Como especie única en el planeta, el hecho de que sea tan vistoso y delicado al mismo tiempo, lo ha convertido en una de las ofrendas más exquisitas que podemos entregar.